La Voz de Dios
La voz de Dios vino de los Cielos a Sus sirvientes incluso antes de los días de Wunis, pero en estos días ha venido también a ciertos de Sus Devotos quienes la escucharon dentro de la caverna de las visiones. Después, cada uno de ellos escribió de acuerdo a lo que habían escuchado y cuando se reunieron se vio que cada uno había escrito las mismas exactas palabras. Por ende, las cosas que fueron escuchadas por los tres y escritas por los tres serán cosas guardadas para siempre.
Yo soy la Voz de Dios, El Dios de todos los hombres y Gobernante de sus corazones. Tengo muchos aspectos y vengo de maneras distintas a cada hombre, Soy el Dios con muchas caras. A vosotros, Mis sirvientes, Os digo estas palabras, para que puedan ser llevadas a todos los hombres.
Obedeced Mis órdenes y Seré Vuestro Dios. Os iluminare y Os instruiré, guiándolos por el camino. Deseo Vuestro amor y Vuestra fidelidad, y Vuestra adherencia a Mis planes, pero no deseo Vuestro servilismo. No soy solo Vuestro Dios pero también Vuestro Comandante, y por consiguiente espero obediencia y disciplina, como se requiere de aquellos que se preparan para duras y austeras batallas como las que os esperan en el futuro.
Mi deseo es de amor más que de sacrificios fútiles hechos de ofrendas quemadas, mas no deberá ser un amor pasivo sino uno de expreso servicio para MI Causa. Un cierto conocimiento del bien y del mal, con la elección libre del primero, es de mayor valor en Mi vista que una adoración ritualista e inútil. No consigo placer alguno del desperdicio absurdo de la sangre de toros y carneros. No gano nada de la grasa de las ovejas y la carne de las cabras. Soy El Creador de Todo, ¿que podría darme el hombre que acrecentara Mi Grandeza? El hombre se engaña a si mismo si cree que sus pecados pueden ser purgados por vanos rituales. Solo la activa bondad podrá eliminar la mancha del pecado.
El hombre se acerca a Mí con miedo, vienen a Mí con servitud. Piden perdón por sus pecados y Me piden ayuda en sus asuntos mundanos. Cantar Mis alabanzas es su excusa para ir a lugares hechos sagrados en Mi Nombre, pero siempre vienen buscando algo, ya sea solo consuelo. Con esta actitud hacia Mi, ¿aun se preguntan porque Me mantengo en silencio ante vuestras suplicas? No vengáis mas ante Mi con ofrendas banales de carne y sangre, ya que tal desperdicio de vida es una ofensa ante El Dios de la Vida. ¿Que beneficios Me dan Vuestros banquetes y festivales? Dadme dedicación y esfuerzo, es todo lo que pido. Por encima de todo sed verdaderos con vosotros mismos ya que aborrezco la cara de la hipocresía, una cara ya muy familiar cuando los hombres se acercan a Mí.
El hombre Me trae carnes y vinos, harina fina y pasteles, creyendo que Yo puedo consumirlos, o que tengo necesidad de tal sustento. Me servirían mejor llevando estas ofrendas a las viudas y a los huérfanos, a los multitudinarios pobres que sufren a vuestros alrededores. La pobreza fue creada por el hombre y no es suficiente que los ricos den limosnas a los pobres, aquellos con poder y posición, con riquezas y plenitud deben atacar las raíces de la pobreza. Si fallan al hacer esto, entonces sus limosnas no tendrán merito alguno para Mi.
Vuestras solemnes asambleas, tediosas procesiones, caras largas y expresiones melancólicas no traen ninguna alegría a Mi Corazón. Vuestras agobiantes ceremonias y fútiles ofrendas de vida y alimentos no Me benefician de ninguna manera. Los hombres mismos puede que se beneficien de estas, pero su hipocresía cuando proclaman que hacen esto en Mi Nombre no esta escondida de Mi.
El aroma de sus inciensos se eleva y desaparece en el aire, pero no viene hacia Mi, ni tampoco Tengo necesidad de ello. De cualquier forma no os Negare el
placer de su fragancia el cual puede traeros armonía interior y paz relajando el espíritu del hombre. Tampoco os Negare vuestras fiestas, si los grilletes de la maldad son por ello aflojados de vuestras almas, pero no digáis que hacéis esto por Mi beneficio y glorificación.
El ayuno y la renuncia a los apetitos del cuerpo pueden ser útiles para el hombre, pero no tratéis de Engañarme declarando de forma errónea su propósito. No Tengo deseo alguno de reprimir la alegría y la exuberancia que nace de los corazones del hombre, mucho Preferiría que tales emociones humanizantes fueran cultivadas.
Por consiguiente, rezad si vuestras plegarias sirven su verdadero propósito, el cual es armonizar vuestro espíritu con el Mío para que la comunicación se vuelva posible. Mantened vuestros festivales y banquetes si sirven su verdadero propósito, el cual es inspirar y refinar vuestros espíritus. Haced todo lo que eleva vuestro espíritu y desarrolla vuestras almas ya que ese es el verdadero propósito de la vida. Haced todo lo que es beneficial para vosotros, nada totalmente beneficioso es negado a vosotros, pero no declaréis que haciéndolo confieren algún beneficio hacia Mí. Yo Soy el Dios Por Encima y Mas Allá de Todo.
No Os Niego vuestros rituales y ceremonias, Alabadme si así lo queréis y como queráis, pero tened en cuenta que aquello no puede sustituir vuestras obligaciones. Los rituales y las alabanzas no pueden ser un ajuste o pago por vuestros fallos, ni una disculpa por vuestros defectos. Tampoco compensaran las injusticias en contra de vuestros prójimos. Si vosotros adjuntáis importancia a los rituales y ceremonias que sea en su correcta proporción, y jamás dejéis que entorpezcan vuestras conciencias contra los actos de maldad, usura e injusticia. Nunca dejéis que vuestras obligaciones y deberes sean descuidados por Alabarme con diligencia, siguiendo rituales y ceremonias formalizados.
No dejéis que esto se vuelva una excusa para no compartir vuestro pan con los hambrientos o para desatender las necesidades de los destituidos y los débiles. No Me Engañáis. Una vida dedicada a Mi no es una vida preocupada con la adoración, esa se asemeja mas a la vida del cobarde temblando ante lo desconocido. Aquel que dedica su vida a Mi le da refugio al que no tiene casa y socorre a los afligidos, pero aun estos no poseen la máxima bondad, ya que sus actos son pasivamente aceptados. La máxima bondad radica en combatir activamente todas las raíces y causas del mal. Aquellos que son Mis verdaderos seguidores viven una vida de servicio y bondad. Viven en armonía con sus vecinos, no dañan a ninguno y no eluden las cargas y obligaciones de la existencia terrenal.
Soy mejor servido por la obediencia a Mis leyes y la conformidad para con Mis planes que por rituales y ofrendas. El escuchar las palabras de las Sagradas Escrituras mientras se hace un esfuerzo por entenderlas es mejor a mi Vista que las ofrendas de carne y tesoros que benefician más a los sacerdotes que a Mí. Entre las cosas que Aborrezco, pocas son mas detestables que las hipócritas ofrendas del malvado. Las ofrendas y alabanzas de un hipócrita son una abominación para Mí. El mal ingresa a los dominios mas allá de la tierra como un olor pútrido, y el peor de todos es el olor de la hipocresía. Aquellos que consienten a los hipócritas y no se les oponen de forma activa también son criaturas del mal.
Conozco demasiado bien el engaño al que el hombre es propenso. El adultero y fornicador predica castidad a sus prójimos, mientras que el mentiroso declara las virtudes de la verdad. El ladrón predica honestidad y el lascivo profesa la modestia. El hombre dice una cosa y quiere decir otra, mientras que por lo general la ofuscada o media verdad reemplaza al hecho real. El hombre puede que se engañe a si mismo o a otros hombres, pero no me engaña a Mi. Ahora Os digo, dejad al hombre primero limpiar su propia alma y erradicar su hipocresía antes de presumir poder acercarse a Mí. El hombre puede gritar a los cielos, ¿Por que Dios se mantiene mudo, por que me ha abandonado? ¿Pensáis que vuestras acciones están escondidas o que no puedo leer los secretos de vuestros corazones?
Las alabanzas del hombre injusto son una mera burla. Cuan excepcional el corazón sincero y genuino. Si los hombres realmente hubiesen sido abandonados por su Dios, no tendrían a nadie a quien culpar más que a ellos mismos. ¿Piensa el hombre que su falta de bondad y consideración para con su prójimo, su insinceridad e inconsistencia están verdaderamente escondidas de Mí? Yo Soy El que Todo lo sabe. Veo demasiado poco amor a la bondad en los corazones de los hombres y demasiado miedo a las consecuencias de sus acciones.
La verdadera adoración es obedecer Mis leyes y cargar con las responsabilidades del hombre, es firmemente ajustarse a Mi plan y vivir en armonía con el prójimo.
Aquel que dedica su vida a Mí también la dedica a su propio bienestar. Aquel que Me sirve bien también se sirve a si mismo. Esta es la Ley de Leyes. Ya que todo el propósito de la vida no es el servicio a Dios sino el desarrollo del alma del hombre. Aquel que Me adora con vacíos rituales y vanas ceremonias pero descuida el bienestar de su propia alma, no Me sirve bien, ya que frustra Mi propósito.
Yo He dotado a la criatura hecha en Mi semejanza con un instinto religioso, ya que este surge de su espíritu eterno tanto como el calor es generado por el fuego; por consiguiente la adoración no es antinatural. Pero la adoración ciega carece del elemento vitalizador, se vuelve contraproducente, ya que en la verdadera adoración el hombre debería intentar alcanzar lo que esta mas allá de si mismo para descubrir su propia alma. Así, habiéndolo hecho, debería desarrollar su alma hasta que esta aspirase a alcanzar su propio estado de Divinidad.
Por lo tanto, dedicad todas vuestras labores y la habilidad de vuestras manos a Mí, y dejad que vuestro corazón siempre habite en las fronteras de lo espiritual. Dejad que la vida que apreciáis sea la vida del espíritu. Liberaos de todas las esperanzas vanas y pensamientos egoístas; de todos los encumbramientos sin valor; de la avaricia que no da ninguna ganancia y de la lujuria que no trae ningún beneficio, del dominio de la carne. La vida no es fácil, ni tampoco totalmente placentera, no esta supuesta a serlo, pero soportad vuestras cargas con alegría y fortaleza. Afianzaos con un temple interno de paz.
Cualquier cosa que hagáis o deis, haced y dad en Mi Nombre, y cualquier sufrimiento que descienda sobre vosotros, sufridlo por Mi. De esta manera, evitareis el estigma del falso orgullo y todo lo que es dado y sufrido será sin ninguna mancha de interés propio.
El camino de lo Divino no es un camino fácil de seguir, ya que esta repleto por las fosas de la perplejidad y la duda. Además, no solo hay un camino sino varios, y pocos entre los hombres conocen cual es el mejor. Hay muchos caminos falsos que no llevan a nada, hay caminos que llevan al páramo de la desilusión y otros que llevan a la destrucción. Y aun así, entre las muchas creencias que nacen de tanto en tanto en diversos lugares, siempre existen aquellas que llevan a la misma verdad, a la única fuente de luz, aunque algunas sean sinuosas y otras vayan a través de territorios peligrosos. Estas son como las muchas rutas que llevan a los peregrinos hacia el único templo.
Aunque todos los verdaderos caminos están iluminados por la luz guía de la verdad, no todos la ven igual, pero la culpa de esto no es tanto de la luz como del que la ve. Es esto lo que lleva a los malentendidos que conciernen las enseñanzas de cada uno y las disputas entre aquellos que prefieren una ruta y los que prefieren otra. Cada uno considera que su propia manera, su propia interpretación de la luz es la mejor, o incluso, la única.
Hay pocos, incluso entre los verdaderamente iluminados, que son capaces de concebir Mi verdadera naturaleza, y estos saben que Yo estoy incluso por encima de la inmutabilidad de manifestación. Yo puedo pensar en Mi Mismo como algún otro e inmediatamente ese otro se materializa. Existen aquellos entre los hombres que declaran que toda la vida, toda Mi creación es una ilusión de los sentidos, un sueño sin sustancia. Aquellos están errados, ya que todo es real y todo lo que existe ha estado siempre latente, esperando por el beso que lo despierte. El hecho de que el hombre no pueda conocer la realidad como verdaderamente es y solo pueda concebirla a través de sus engañosos sentidos, no la hace menos real. Si todos los hombres fuesen ciegos las estrellas seguirían existiendo.
Ni la realidad ni la Verdad, ni tampoco El Dios Que esta más allá y por encima de ambas, serán inconcebibles para las mentes del hombre supremo. Solo el hombre en su presente estado subdesarrollado y en su ignorancia no puede concebir tales cosas y por ende, porque en su ceguera están más allá de su visión, el hombre proclama que no existen.
En el principio Yo establecí la Ley, sin la cual las almas de los hombres no podrían desarrollarse y progresar. Como cada alma es en si un fragmento Divino, con todos los poderes de la Divinidad latentes dentro de si, puede modificar todo salvo la Gran Ley.
El hombre piensa pero sus pensamientos por si mismos no crean, ya que todavía, el hombre carece conocimiento del poder que crea en la sustancia. Primero Yo cree el firmamento, que es la matriz de todo; entonces cuando Pensé, el poder creativo fluyo hacia afuera y, operando por encima del medio, trajo a la existencia las cosas de la sustancia.
Mi creación se levanto ante Mí como la luz lo hace antes de la flama y el calor antes de un fuego. Vino a ser y aun sigue siendo porque Yo existo. Es porque Yo Soy. La creación en ninguna manera Me afecta tanto como al hombre no lo afecta su sombra, o a la luz su reflexión. Como las gotas de lluvia, olas, ríos, el roció y la niebla son todas formas del agua, todo lo que existe y es conocido por el hombre tan solo son varias formas de la sustancia única. Esta sustancia tiene origen en Mi, mas Yo no Soy esta sustancia.
Yo Soy la fuente de todas las cosas, sosteniéndolas mas no siendo sostenido por ellas. Incluso, como los vientos poderosos que soplan a través de la Tierra encuentran su descanso en la tranquila enormidad del cielo, también todos los seres y cosas tienen su descanso en Mí. Es el poder que emana de Mí que mantiene todas las cosas estables y con forma.
Aquellos que dedican sus vidas a Mi servicio deben hacer más que amarme y alabarme, ya que tal servicio conlleva la elevación de la humanidad, esparcir el bien y combatir el mal. Ellos no solo deben luchar en contra del malvado, pero también superar la maldad que brota en sus propios pensamientos. Aquellos que Me aman desean el bienestar de todos los hombres, y sus almas están llenas de armonía y paz. Mas apreciado por Mi que su amor por Mi, es el trabajo y las tribulaciones de aquellos que Me sirven. Yo soy su finalidad. Yo nunca Soy el Dios de la inercia sino el Dios del esfuerzo; si vosotros Me ofrecéis nada mas que acciones hechas en Mi servicio o en conformidad con Mis designios, entonces vosotros Me servís adecuadamente.
De cualquier forma, rara vez las acciones del hombre se conforman a Mis planes y las filas de aquellos que Me sirven son muy escasas. Por consiguiente, Yo llamare al frente a líderes de entre los hombres y Lanzare una llamada al servicio. Yo buscare Hombres que Me sirvan con diligencia y lealtad. Ellos serán hombres de buena voluntad y naturaleza amigable. Serán bondadosos y compasivos, hombres que puedan amar profunda y verdaderamente, que su resolución sea la misma tanto en el placer como en la aflicción; que su determinación se mantenga igualmente irrompible en el dulce abrazo de la buena fortuna como en los duros golpes de la mala fortuna. Yo enviare hombres que sean buenos y justos, orgullosos y decididos, pero estas cualidades no significan nada a menos que también tengan coraje y resolución, fortaleza y tenacidad.
Yo buscare al hombre que el mismo esta siempre buscando, al que busca desenredar los misterios de la vida. Aquel que tiene una fuerte determinación, que detesta la maldad y disfruta de la bondad; al que, en su corazón y visión interna, busca alcanzar la iluminación. Su tranquilidad se mantendrá inamovible bajo tensión y dentro de su corazón habrá un refugio de paz fuera del alcance de la excitación y la furia. El será un amante de la sabiduría y un buscador de la verdad. Aquel que es sabio, que sabe que hacer, que se mantiene calmo cuando otros pierden el control; que mantiene su mente despejada en momentos de tensión, el que disfruta de los desafíos de la tarea, ese hombre es Mío, aquel que trabaja sin quejarse, que se abstiene de satisfacer deseos deformes, al que su espíritu se mantiene igual bajo la tentación del honor o la presión de la desgracia; aquel que esta libre de los grilletes de las indignas ataduras terrenales, que mantiene su balance siendo elogiado tanto como siendo culpado, quien posee un espíritu calmo, silencioso y fuerte bajo todas las circunstancias, el quien puede cargar con las responsabilidades de la vida y las obligaciones del amor, aquel hombre es Mío. Yo soy el Dios de la Inspiración, Yo soy el Dios del Amor.
Yo soy El Conocedor y vosotros sois los conocidos, Yo Soy la Fuente de la Vida. En lo vasto de Mi naturaleza pongo la semilla de las cosas que serán, de donde provienen todas las cosas que ahora son o que siempre existirán.
El hombre debe nutrir su espíritu y sustentarlo con alimento espiritual. También debe aprender que el espíritu es algo que no esta separado del hombre, ni tampoco esta dentro de el. El hombre es espíritu, el hombre es alma. No hay necesidad de entrar en largas y vacías discusiones acerca de asuntos lejanos que yacen fuera del alcance y entendimiento del hombre. Para conocer la realidad del espíritu y para establecer la existencia del alma, el hombre tiene solo que profundizar dentro de su naturaleza, buscar dentro de si mismo. La parte espiritual del hombre no es algo misterioso fuera de su ser, o una cosa difícil de entender. Descubrirla no requiere más que el esfuerzo de buscarla.
Los hombres de corazones sinceros, buscando un camino, piden un punto de partida. No obstante, para la mayoría la clave es la disciplina propia, y esta es la razón para las muchas leyes y restricciones que existen. Pero estas no deberán ser nunca innecesariamente restrictivas, cada una deberá tener un propósito definido y un objetivo beneficioso, por mas oscuros que estos puedan llegar a ser. Los medios para sobreponerse a los deseos que no son sanos y para armonizar con el acorde divino están al alcance de todos, pero mucho esfuerzo deberá ser gastado en su cultivo. Si el objetivo esta grandiosamente más allá del alcance del hombre, no es menos cierto que la tarea por delante del hombre es ardua y difícil en extremo. Dominarse a uno mismo y conseguir un completo control propio no es más que el primer pasó en el camino.
Aunque el hombre pueda desesperarse porque no puede verme, aunque pueda buscar y no encontrarme, Yo no soy indiferente a sus necesidades y deseos. La duda y la incertidumbre son condiciones terrenales esenciales que sirven un propósito definitivo. Yo no he rodeado al hombre con perplejidades y oscuridades innecesariamente. El clima de incredulidad y materialismo, aunque pueda parecer extraño para el hombre, es más beneficioso para su salud espiritual. Yo conozco mejor que el hombre lo que es mejor para el hombre, ya que solo Yo puedo ver el amplio diseño esparcido a través de los tiempos, solo Yo puedo ver el fin y el objetivo. A pesar de que el hombre aun no iluminado pueda esperarlo, no es Mi deber el interferir excesivamente en los asuntos de la Tierra.
Todas las cosas son Mías y están bajo Mi dominio, pero el hombre puede lidiar con ellas como desee. Yo no interfiero, pero al final será el hombre el responsable de sus acciones. A pesar de que Todo Lo poseo y nada puede añadir a Mi grandeza, incluso así Yo trabajo. Por consiguiente, el hombre nunca deberá despreciar el trabajo, ya que este es un atributo del Altísimo. Yo no le pido a ningún hombre que haga algo que Yo no haría, ni que sea algo que Yo no seria, Yo Soy el Dios de la Honradez y la Rectitud.
Yo Soy el Dios de los Muchos Aspectos, ya que el hombre puede Concebirme en cualquier forma que desee, o incluso como algo sin forma. Yo soy el Dios del Corazón de los hombres. En cualquier forma y cualquier nombre en el que los hombres puedan Servirme, mientras cumplan Mis leyes y se conformen al Gran Designio, serán correctos ante Mis ojos. Cualquier camino que lleve al hombre a su objetivo es el camino correcto. Verdaderamente los caminos elegidos por el hombre son muchos y variados, algunos incluso tortuosos, pero si son verdaderos caminos de iluminación y desarrollo, entonces serán aceptables en Mi vista. No obstante, aquellos que codician el poder terrenal, ofreciendo sacrificios y alabanzas a Dioses terrenales concebidos de acuerdo a sus propios deseos, no son aceptables para Mí. Es cierto que el éxito y poder terrenal pueden llegarles a aquellos que se esfuerzan en conseguirlos, pero ¿alcanzan estos algo más que un efímero momento de satisfacción? ¿Que manera de ser controlaría hoy la tierra si todos los hombres, no habiendo tenido la iluminación divina desde el principio, hubieran sido dominados por objetivos terrenales? Considerad como hubiese sido la vida terrenal si se hubiese dejado desarrollar predominada por el materialismo, si no hubiese sido mitigada por inyecciones de lo divino.
Hay cuatro principales tipos de hombre que son buenos y Me sirven bien. Están aquellos que sufren con coraje las aflicciones y tristezas que desarrollan el alma. Aquellos que trabajan para que la tierra se beneficie. Aquellos que buscan la verdad y aquellos con visión y creatividad. Pero cuan excepcionales son aquellos entre estos los cuales no ensucian su historia con actos y pensamientos malvados. Muchos han, a través de sus deseos carnales y actos de maldad, contrarestado su bondad en el detrimento de sus almas inmortales.
Si un hombre sigue a un dios falso con buena voluntad y honestidad, sirviendo bien a su prójimo y viviendo en acuerdo con Mis leyes, no lo repudiare y no se le será negada la iluminación en su camino. Hay muchos caminos por los que el alma puede transitar para traer a si misma su desarrollo y el despertar a la plenitud de conciencia, ¿pero no es ventajoso elegir el mejor? Solo el insensato viaja a ciegas, sin buscar un guía o dirección alguna. Aquellos que poseen poca sabiduría o que son fácilmente engañados siguen caminos que no llevan a ningún lugar. Aquellos que siguen una fe estéril llegan a un destino estéril, solo encontraran un lugar vació carente de esperanza, incapaz de cumplir sus sueños y aspiraciones.
Aquellos que adoran dioses de su imaginación, dioses con formas extrañas, que han sido creados por las concepciones creativas del hombre, irán hacia estos dioses que existen en un sombrío y tenue mundo. Aquellos que adoran espíritus bajos Irán con ellos y aquellos que adoran a los demonios de la oscuridad se juntaran con ellos, ya que lo que el hombre desea también merecerá. Hay una relación entre lo que el hombre desea y lo que se establece en la existencia. La provisión esta hecha para que el hombre reciba los frutos de sus propias creaciones.
Cualquier cosa que hagáis, cualquier cosa que planeéis o cualquier cosa que sufráis, dejad que sea una ofrenda para Mi, no por Mi propio bien pero por el vuestro. Yo Soy el Dios de la Compasión, El Dios de la Comprensión. No solo Me conciernen los actos del hombre sino también sus motivos. Los gestos vacíos son ignorados, pero aquello que es hecho con buenas intenciones y un corazón bondadoso nunca pasara inadvertido.
Yo Soy El Dios Escondido, escondido para servir un fin. Escondido tras un velo de misterio, Yo Soy aun mas oscurecido por la niebla de las ilusiones mortales. Sin poder verme, el hombre declara que no Existo, sin embargo Yo Os declaro que el hombre, con sus limitaciones mortales, solo puede ver una ínfima parte del todo. El hombre es un esclavo de la ilusión y del engaño. Aunque el hombre nace en el engaño, ya que este es un estado necesario, mas engaño será inflingido a el hombre por otros hombres. Aunque el hombre no pueda ver la grandeza por encima suyo, por lo grande que es, tampoco puede ver la pequeñez por debajo suyo, por lo pequeña que es. Desde lo mas grande vino lo mas pequeño y desde lo mas pequeño vino la creación, y dentro de lo mas pequeño hay grandeza y poder. Ya que lo mas pequeño es mucho menos que la partícula, y aun así es lo que sostiene al universo y brilla como el sol mas allá de la oscuridad. Yace afuera, hacia el límite del alcance del pensamiento del hombre.
En el principio todas las cosas surgieron de lo invisible y hacia lo invisible todas las cosas desaparecerán en el fin, pero el fin no es el fin del espíritu. Más allá de la creación material nacida de lo invisible, existe una eternidad invisible de una sustancia aun más grande. Cuando todas las cosas materiales hayan fallecido, esto permanecerá. Por encima de todo esta la eternidad, y allí esta Mi morada, el objetivo supremo del hombre, y aquellos que la alcanzan habitan en la eternidad. Yo Soy el Dios Eterno.
Pocos son los que pueden concebirme como realmente soy, El que no ha nacido ni Ha sido creado, sin principio ni fin, Señor de todas las Esferas. Aquellos pocos que pueden concebirme como Soy son espíritus que han despertado y se han liberado de las ilusiones mortales. Como de la madera quemada se levantan gruesas nubes de humo, de Mi se levanto el universo material. Como un grano de sal arrojado en un charco de agua se disuelve y no puede ser ya removido, y aun así la sal se puede encontrar en toda el agua, así también sucede con Mi espíritu que todo lo impregna. Yo Soy el Gran Iluminador, la eterna fuente de las chispas de luz que, prisioneras en la materia, se convierten en las adormecidas almas del hombre. Estas, inconscientemente guiadas, se separan en cinco sentidos bajo el control del pensamiento inconsciente. Aquello que los sentidos cosechan departe junto al espíritu. Es llevado por el espíritu, de la misma forma que el perfume es llevado por el viento. Yo Soy Ilimitado, El que esta más allá de toda limitación. Me mantengo al margen del esfuerzo de la creación. Yo Soy y Observo el desarrollo de la vida. Yo Establezco el curso que sigue la naturaleza para dar a luz todo lo que vive.
Los ilusos en la Tierra, que cierran sus ojos y se quejan porque tropiezan, los ignorantes que deciden caminar en la oscuridad y los apáticos que eligen caminos fáciles y confortantes, no tienen conocimiento de Mí. Sus esperanzas son estériles. Suya es la elección de la oscuridad, suya es la elección de la apática inercia. Su aprendizaje es fútil, sus pensamientos infructíferos y sus acciones sin propósito. Aunque el hombre nace en la ignorancia y la oscuridad, también es heredero de la luz guía que a estas disipa. La luz es suya para tomarla.
Luego están las almas despiertas entre los hombres, su sustento es Mi propia naturaleza. Ellos saben que Mi espíritu existe entre los hombres como una fuente eterna de fuerza y refresco para los cansados y descorazonados.
Ellos están en armonía con Mi espíritu y por ende Me conocen.
El Hombre Me llama El Dios de las Batallas, lo cual no Soy, ya que los buenos hombres batallan entre ellos cuando los reyes declaran la guerra. El hombre Me llama de muchas maneras, pero esto no hace que Me convierta en lo que ellos creen que Soy. Yo Soy el poder oculto que finalmente corrige todo los males, que eventualmente reparara todas las injusticias. Vengo a todos los que son dignos, pero es al solitario, al no querido, al indeseado que Busco. Para Mi, la abatida, perpleja, afligida y humillada alma es un irresistible magneto. Yo Soy la luz que da la bienvenida al final del camino, el compañero que observa en compasivo silencio, el amigo que entiende, el brazo siempre dispuesto. Yo Soy Aquel que preside sobre el refugio de paz dentro de vuestros corazones.
A aquellos que unen sus espíritus con el Mío y a aquellos que están en armonía pero no aun unidos, Yo incrementare lo que ya tienen y Proveeré lo que carecen. Yo Muestro la misma semblante a todos los hombres. Mi amor por ellos se mantiene constante, pero aquellos que se unen a Mi en devoción para con Mi causa están verdaderamente en Mi y Yo Estoy en ellos. Esta es Mi eterna e inmutable promesa, aquel que camine Conmigo, Sirviendo Mi causa, no perecerá. Así que unid vuestro espíritu con el Mío, dándome vuestra confianza y de esta forma unidos en una relación armoniosa podréis conocer el objetivo supremo. El hombre dice que no Me puede conocer a través de sus sentidos, y esto es verdad, ya que Yo Estoy por encima y más allá del alcance de sus sentidos finitos. Los sentidos del hombre no están supuestos a ser medios para Experimentarme, estos son para experimentar las esferas materiales. Estos también son restrictivos, escondiendo mucho mas de lo que dejan revelar. Aun así el hombre tiene dentro de si un más grandioso sentido con el cual puede Conocerme, pero se mantiene dormido en la masa del hombre. Yo Soy la Luz dentro del Corazón, la Conciencia de Todas las Cosas Vivientes. Yo Soy el Dios de la Conciencia, El Oyente en los Silencios.
Yo no Me manifiesto al hombre a través de sus sentidos mortales, ya que estos están atados por las limitaciones terrenales. Yo Me Manifiesto a través del gran sentido que es el espíritu, el sentido del alma. Como la luz mas pura esconde muchos colores, también Yo Estoy Escondido en el corazón de los hombres. Como las chispas vuelan cuando el fuelle aviva la lumbre, asimismo desde el Fuego Eterno la chispa de la vida vuela para brillar por un momento en la materia y luego desaparecer. Como el Sol irradia calor, una flor perfume y una lámpara luz, asimismo el corazón del hombre crea su propio estado espiritual. El ojo del hombre ve una piedra, una estrella, una oveja o un árbol y todas estas cosas no le parecen de ninguna manera iguales. Sin embargo todas son diferentes formas manifestándose en la única fuerza que fluye originándose de Mí. Esta fuerza que sale de Mi género aquello que dio nacimiento a la sustancia y la doto con la matriz para dar a luz la forma.
Los fragmentos del espíritu Divino interpretan aquello que el espíritu Divino ha creado, pero estos no pueden conocerlo en su realidad, ya que, envueltos en la materia, estos duermen. Por el hecho de que la esfera material es una parte separada de un todo mucho mayor, la parte mortal del hombre no puede jamás esperar conocer en su totalidad su belleza sin límites, o experimentar su ilimitada gloria. Afuera mas allá de los límites del pensamiento y concepción del hombre, más allá incluso de la más vivida imaginación, su maravilla y su gloria se extienden hacia la más absoluta perfección. Incluso en la frontera donde comienza la eternidad, la maravilla de la gloria interna se mantiene escondida. Ninguna palabra del hombre puede esperar jamás poder describir la verdadera naturaleza de lo divino, Solo por lo Divino puede lo divino ser conocido. El radiante corazón viviente pulsando con amor jamás puede ser conocido por el hombre como hombre, pero cuando el hombre se convierta en mas que un hombre podrá tomar su primer ojeada por detrás del velo. Yo Soy la inspiración y el Objetivo del Hombre.
Antes de la creación Yo estaba solo. Pensé y el pensamiento se volvió una orden de poder, y en el vació de lo invisible apareció aquello que tiene el potencial de la sustancia, aunque en si aun parte de lo invisible. La luz nació del poder y Mi espíritu estaba en medio de la luz, pero no era el tipo de luz que ilumina el día. Un firmamento se convirtió en la fundación de todas las cosas, la materia gradualmente formándose allí, volviéndose más densa a medida que se disparaba fuera de lo invisible. Pasó de un estado sutil a algo más sólido, de lo intangible a la sustancia, de sustancia incoherente a un estado de densidad y forma. Yo ordene a la sustancia sutil, con luz pero sin forma, que se aparease con la sustancia sutil de la oscuridad y se volviese densa. Así lo hizo y se convirtió en agua. Entonces Repartí el agua por encima de la oscuridad que estaba por debajo de la luz, poniendo una fuente de luz cerca de las aguas. Esto trajo consigo la luz de la visión de los mortales, que no es la luz del espíritu, ni tampoco la luz del poder. En ese tiempo el universo fue hecho y la Tierra recibió su forma. Durmió placidamente en medio de las aguas, que no eran las aguas de la Tierra, y esto fue antes del principio de la vida en la superficie de la Tierra. Yo Soy El Dios de la Creación.
En los fundamentos de Mis creaciones están La Verdad y La Realidad, estas están Conmigo y son Mías, pero estas no son Mi sustancia, ni tampoco son cosas comprensibles en la Tierra. Estas son cosas verdaderamente indescriptibles en las inadecuadas palabras del hombre, que no hacen más que formar una imagen imperfecta, incompleta y distorsionada de ellas; las cosas simples pueden ser descritas claramente en unas pocas palabras para el entendimiento del hombre, pero cosas mayores se vuelven más difíciles para lidiar con ellas a través de meras palabras. ¿Que palabras del hombre pueden ser usadas para describir lo indescriptible? ¿Como pueden cosas más allá del entendimiento del hombre mortal ser traídas hacia el límite de su entendimiento? Antes de la sombra estaba la luz reflejante, una luz tan brillante que si no estuviese velada por la oscuridad consumiría a la sombra. El buscar explicar y describir cosas trascendentales en el limitado lenguaje del hombre solo lleva a la oscuridad y la confusión, las palabras forman oraciones incomprensibles y los hombres no pensantes declararan que están son incoherencias. Por consiguiente, Mirad por detrás de las oraciones unidas por meras palabras. Yo Soy El Dios Desconocido escondido del hombre por las limitaciones mortales del hombre.
El universo vino a ser y existe porque YO SOY. Es Mi reflexión en la materia. Como a un hombre no lo afecta su sombra, así mismo Yo no Soy afectado por la creación material. Como el calor viene del fuego conteniendo su esencia y naturaleza, incluso cuando no es fuego, así mismo esta Mi creación relacionada a Mi. Yo soy como un objeto reflejado en el agua. El agua puede que no conozca la reflexión o puede que no la encuentre dentro de si, pero esta inhabilidad no tiene ningún efecto en la realidad del objeto, ni tampoco en el hecho de que este reflejado. Es como un hombre mirando en el agua cristalina en un día calmo que ve su reflexión en ella, pero si el viento sopla la imagen se distorsiona, y si el sol esconde su cara la imagen desaparece. A pesar de esto ninguno de estos efectos toca a la imagen en si, ni tampoco tocan aquello que la proyecta. Cuando el viento se detiene, la nube desaparece y el sol reaparece, ambos la distorsión y el engaño terminan, y la realidad es de nuevo reflejada. Dentro de Mi creación esta Mi espíritu, que la sostiene, y este espíritu es el vinculo entre Mi creación y Mi Mismo. Ningún hombre reconoce el aire porque esta quieto, pero cuando ese mismo aire se convierte en un remolino el hombre le da toda su atención. Conmigo todo es real, mientras que con el hombre todo es ilusión; pero el hombre puede abandonar sus ilusiones buscándome, y de esta forma el hombre descubrirá la realidad. Yo Soy la Realidad Detrás de la Reflexión, Soy la Causa sin Causa.
Aquellos que se alejan de la gloriosa joya interna para buscar un dios externo, un ser separado e indiferente, están buscando una mera baratija, mientras ignoran el invaluable tesoro que ya poseen. El hombre de luz adora la visión de la luz, el hombre de la oscuridad y la ignorancia adora fantasmas y espíritus oscuros, demonios de la noche. Estos son hombres que, movidos por creencias oscuras o por deseos carnales y pasiones perversas, realizan terribles actos de austeridad y mutilación nunca ordenados por Mí. Se deleitan en el tormento de la vida y el espíritu dentro de sus cuerpos. Son verdaderas victimas de la más oscura forma de la ignorancia. Aun así, algunos derivan placer de sus penurias y tormentos, y por ende continúan infligiéndoselos, pero estas podrán ser verdaderamente consideradas almas mutiladas. Algunos hombres siguen dioses que castigan el mal y recompensan el bien, y por ende tienden hacia la bondad, ¿pero no es insensato seguir dioses que no existen? Todos los hombres eligen su propio destino espiritual, ya sea sabiéndolo o no, ya que bajo la Ley su estado futuro descansa en sus propias manos. Yo Soy el Dios que ordeno la Ley, y nada que el hombre haga podrá cambiarla. Mi amor, por si mismo, mitiga las consecuencias del mal no redimido del hombre. Yo Soy el Inmutable. ¿Podría un Dios del Amor volverse un Dios de la Venganza? La venganza es algo ajeno a Mí. Por consiguiente, ¿es razonable que el hombre crea que Yo puedo ser una cosa hoy y después, debido a sus errores, convertirme en otra cosa mañana? Mi naturaleza no es como la del hombre. Yo SOY como SOY.
Yo no Soy influenciado por las meras acciones formales del hombre, o por el sacrificio vació. Lámparas encendidas y velas, días de ayuno y mortificación del hombre no podrán balancearme en su favor. No deberán intentar sobornarme ya que Soy Dios. El que manipula el fuego de forma descuidada y se quema no puede culpar al fuego, ni tampoco el que se adentra en aguas bravas y se ahoga puede culpar a las aguas. Hay leyes, las que si se violan, traerán retribución. Aquellos que por sus propias acciones traen dolor y sufrimiento sobre ellos mismos, no pueden culparme a Mí por los resultados. Estos son los efectos de las leyes menores que son fácilmente comprendidas, pero por encima de estas se encuentra la Gran Ley la cual no es tan comprensible. Por debajo de estas, la relación entre la acción y su efecto no es tan aparente; el hombre trae calamidad y sufrimiento sobre su propia cabeza y me culpa a MI, cuando la culpa yace en si mismo y la causa es su propia mala conducta o mal entendimiento. El hombre cosecha lo que siembra y Yo Soy el campo fértil que no toma parte ni en la siembra ni en la cosecha. El hombre es su propio amo y el señor de su propio destino. El no puede esperar ayuda de ningún poder supremo, a menos que haya hecho un esfuerzo por contactar tal poder o sea digno de ayuda. Todo lo que un hombre es o llega a ser es el resultado de su propio esfuerzo, o su falta de el. Yo hice al hombre para ser hombre, no un mero títere. Yo Soy el Dios de la Ley, Soy el Dios de la Fortaleza.
El hombre es heredero a la divinidad, y el camino a la divinidad es la espiritualidad. El hombre no puede volverse espiritual excepto a través de su propio esfuerzo. No podrá conseguirlo al ser llevado de la mano o por miedo al castigo, ni tampoco por la avaricia a través de la anticipación de una recompensa. Aquel que se adentre en su herencia divina no será un débil, el habrá caminado un difícil y rocoso camino.
El hombre tiene dos formas de conocerme. Puede conocerme a través de su propio despertar espiritual o a través de las continuas revelaciones de leyes morales y propósitos divinos por mis inspirados sirvientes. El conocerme a través de su despertar espiritual es la manera de la certeza, pero pocos pueden sufrir sus austeridades y disciplina.
Cuando el espíritu del hombre esta dormido no puede conocer su grandeza interna, de la cual el forma parte. Sin conocer su naturaleza verdadera y sin poder ver claramente, esta cegado por las ilusiones materiales. ¿No considerarían las criaturas de la noche, que jamás ven el sol, a la luna como la luz mas brillante en el cielo? así mismo sucede con el hombre que camina en la oscuridad de la inconsciencia espiritual, el dice, "Soy el cuerpo y el cuerpo es todo mi ser", y en el engaño de esa creencia queda atrapado en una existencia atada a la materia. Como las criaturas atadas a una existencia en la noche, que no pueden conocer las glorias de las cosas que florecen en el brillo de la luz del día, así mismo sucede con los hombres atados a la oscuridad de la ignorancia espiritual.
Como una sombra en la noche es confundida con un intruso, o un espejismo es confundido por una fuente de agua cristalina, así mismo el hombre espiritualmente inmaduro confunde al cuerpo material por el ser viviente completo. Como el reflejo brillante del calor parece ser agua sólida, así parece el cuerpo externo ser el ser entero para el que esta espiritualmente dormido. Como para el hombre en un bote en movimiento otro bote quieto en el agua parece estarse moviendo mientras el mismo siente que esta quieto, así mismo el espíritu dormido es engañado por las apariencias, creyendo que el cuerpo mortal es todo el ser. La luna aparenta estarse moviendo a través del cielo, pero en realidad son las nubes las que se mueven y crean ese efecto, es solo el conocimiento y experiencia que tiene el hombre de los cielos lo que le demuestra que esto no puede ser verdad. Así mismo sucede con el hombre espiritualmente dormido quien, careciendo del conocimiento y experiencia de la región espiritual, es engañado. De hecho todas las creencias del hombre que sostienen que el cuerpo mortal es el ser completo están generadas en la oscuridad de la ignorancia. Un hombre puede ser sabio en las maneras de los hombres, pero completamente ignorante e inconsciente de las más altas y gloriosas cosas que son reveladas en la luz del espíritu.
El hombre esclavizado por el engaño dice, "si hubiese otro cuerpo, una parte de mi de la cual no tengo conciencia, no puede ser real ni tampoco puedo conocerlo. Mis ojos son guías infalibles que ven las cosas tal como son, y cualquier sentimiento que pueda experimentar tiene su origen en mi cuerpo mortal. Yo soy hijo de mi cuerpo". Este hombre es un ingenuo, como las criaturas de la noche, o como aquel que ve un espejismo. ¿Son los ojos que ven espejismos totalmente de fiar? Las partículas flotando en los rayos del sol son insustanciales, aun así estas son el tipo de cosas que forman los fundamentos del cuerpo humano, los ojos haciéndolas parecer sólidas y sustanciales, lo irreal por lo real, su cuerpo mortal por su ser entero. El hombre engañado ignora la parte espiritual de si mismo y sus necesidades. El adora su cuerpo mortal, saciando sus deseos con placeres terrenales. Como el gusano de seda, el queda cautivo en un capullo hecho por si mismo. El hombre que derrocha cuidados excesivos a su cuerpo mortal demuestra su propia ignorancia e insuficiencia espiritual. Para liberarse de la existencia en la oscuridad de la ignorancia, para conocer la gloria de la vida en la luz de la conciencia espiritual, el hombre debe primero despertar su espíritu, solo de esta manera puede concienciarse de su verdadera naturaleza.
Preguntaos a vosotros mismos, ¿Que soy? ¿Que es real dentro de mi? ¿De que esta compuesto el hombre? ¿Puede ser que yo sea verdaderamente nada más que esta cosa carnosa, el insignificante, inmaduro e inestable ser que se balancea entre fútiles y sobrenaturales ideales y crueldad carnal y lujuria? ¿O es que soy algo mayor que es indescubrible por los sentidos mortales? ¿Soy realmente similar a algo divino y glorioso de cual sola fuente pudieron venir todos los ideales y virtudes que trascienden las necesidades mundanas de la existencia terrenal? Preguntaos a vosotros mismos, en vuestras soledades, y tal vez encontréis la respuesta, Yo Soy el Dios de los Silencios.
Las palabras del hombre son inadecuadas para expresar lo que el hombre realmente es, el conocimiento de su verdadera naturaleza esta más allá del entendimiento del espíritu dormido. La herencia que esta al alcance del hombre es ilimitada, ya que es la totalidad de todas las cosas. El hombre no ha sido engañado en la esperanza y creencia de que lo aparentemente mortal es en realidad inmortal. El espíritu no engaña al hombre. El hombre es engañado por sus propios ojos, son engañados para que no puedan ver las cosas como son en realidad. Todo lo que el hombre ve y experimenta en la vida terrenal esta velado por la ilusión. El hombre cree que sus ojos le revelan las cosas como son, pero ningún ojo humano ha visto jamás ninguna cosa como verdaderamente es. Se le presenta al hombre a través de los colores distorsionados del cristal de su propia mortalidad. Espiritualmente, el hombre en poco difiere del loco que construye un reino en la fábrica de su imaginación. La fluida existencia de vida a su alrededor es vista como una imagen distorsionada, una distorsión que sus propios defectos le han atribuido. Aun así, esto esta supuesto a ser de esta manera ya que el hombre esta rodeado por las condiciones adecuadas para poder desenvolverse. Es tarea del hombre el descubrir porque esto es así, y al descubrirlo se encontrara a si mismo. Yo Soy la Verdad, Yo Soy la Realidad.
Esta vida terrenal, que Yo os he otorgado, no debe ser vista en su aspecto temporal sino en la luz de lo infinito. Todos los sufrimientos y desilusiones, la futilidad, las esperanzas desconsoladas y los esfuerzos desperdiciados, las opresiones e injusticias no son sin un propósito. Ese propósito esta mas allá de lo que el hombre pueda entender y es infinitamente mayor que nada que su concepción pueda llegar a comprender. El hombre verdaderamente despierto, solo entre los hombres, puede tener alguna apreciación del fin y propósito de la vida.
Estas son cosas divinas, aun así pueden ser escritas en las meras palabras del hombre y por ende ser reducidas a cosas de fragilidad mortal. Meras palabras serán leídas y los patrones formados por ellas se quedaran cortos de verdad y realidad. El sabor de una fruta o la fragancia de una flor no pueden ser conocidos leyendo sobre ellos. La fruta debe ser comida y la flor olida. Solo en la unión Conmigo, espíritu comunicándose con espíritu, puede la prueba de Mi realidad ser encontrada. Todavía, porque las cosas son como son, la Verdad debe ser escondida del hombre aun como hombre. Pero ¿quien trabajaría, si los trabajadores fueran remunerados tanto si trabajaran como si no? Si fuesen reveladas al hombre ignorante, el no comprendería cosas tan grandiosas, por ende la luz no es para el. El insincero y superficial buscador de diversiones y placer encontrara poco entretenimiento en estas palabras. El hombre verdaderamente iluminado ya sabrá algunas cosas de la verdad y por ende la buscara diligentemente a lo largo de un camino más alto. Así que estas palabras son solo para aquellos sinceros buscadores que están conscientes de sus propios defectos e ignorancia. Estas serán las personas las cuales no tendrán sus pensamientos sofocados por los prejuicios, que no están establecidas en sus opiniones; Ya que ¿quienes entre los hombres son los mas establecidos en sus opiniones? ¿Quien declara las cosas de forma más agresiva y habla con la voz más alta? ¿No es este el más ignorante? Yo no dejare al buscador sincero sin ninguna guía. Yo soy la Luz del Camino.
Bien Conozco los corazones de los hombres, estos siempre buscan engañarse a si mismos. Claramente ven los errores y la locura de los otros pero son ciegos ante los suyos. Están aquellos cuya idea de la rectitud son palabras balbuceadas y plegarias repetitivas. Sus almas están dobladas por deseos egoístas y su cielo es el cumplimiento de estos. Sus plegarias son peticiones de poder o placer, de libertad de las cosas que desarrollan al espíritu. Los amantes del placer y del poder se deleitan en seguir el camino de sus propias inclinaciones, construyen credos de sus propios deseos. No tienen ni el coraje ni la voluntad de seguir un camino más severo y verdadero. Evitad la compañía de tales como estos, poniendo vuestro corazón en la tarea en mano más que en la recompensa. Yo Soy el Conocedor, Yo Soy el Gratificador.
Si un hombre fija su atención totalmente sobre un objetivo o una cosa para su propio propósito egoísta, como si fuese algo independiente, totalmente no relacionado a los otros, entonces se mueve en la oscuridad de la ignorancia. Si lleva a cabo una tarea con la mente confusa, no teniendo en claro a donde lo va a llevar o el daño que puede hacerles a otros o a el mismo, entonces esta será una tarea del mal. Existe una sabiduría que sabe cuando ir y cuando quedarse, cuando hablar y cuando callar, que es lo que debe hacerse y que es lo que debe dejarse estar. Conoce también las limitaciones del miedo y del coraje, que constituye la esclavitud y que la libertad. Esta es la sabiduría que yo he puesto a disposición del hombre, si el hombre solo la buscase, la verdadera sabiduría del espíritu. Opuesta a esta sabiduría de visión clara esta la falsa sabiduría hecha por el hombre, oscurecida por la oscuridad que se levanta del engaño. Aquí lo incorrecto se piensa correcto y el error pasa por la verdad, las cosas son concebidas por lo que no son. El hombre no iluminado habitando en la confortable oscuridad, imperturbado por el desafió de la realidad revelada por la luz de la verdad, carece de cualquier entendimiento de los valores verdaderos. Aquello que se les presenta como nada más que una copa de tristeza es de hecho un cáliz lleno del vino de la inmortalidad. Los placeres vanos que vienen de ceder a los antojos carnales de los sentidos parecen ser al principio una copa de dulzura, pero al final se encuentra que contienen un brebaje amargo. Aquel que hace el bien no lo hace por Mi sino por el mismo, el es el que se beneficia, no su Dios. Aquel que hace el mal se inflige a si mismo con el, y es el que lo sufre. Aquel que hace el bien lo hace por su propio bien y aquel que trabaja en el mal lo hace para su propio dolor. No podría ser posible, en una creación justa, que aquellos cuyas maneras son malvadas fuesen tratados de la misma manera que aquellos que viven vidas dignas y de buenas acciones. El destino del egoísta y del que no lo es no podrían ser iguales. Yo soy el Dios de la Justicia, el Creador de La Ley.
El espíritu del hombre tiene el potencial para hacer todas las cosas, puede incluso levantarse por encima de las limitaciones terrenales. El alma despierta puede hacer cualquier cosa que desee. El hombre crea el ambiente para su propio desarrollo, tanto como ahora, así mismo incontables voluntades en el pasado le han dado forma. Cuando el cuerpo se despierta en la mañana, es como un hombre entrando en su habitación, se convierte en un lugar de consciencia. El alma se vuelve activa en la materia, aquello con lo que vosotros sentís, degustáis, oléis y oís es el alma. Físicamente el oído de un hombre muerto esta en perfectas condiciones para oír, pero el que escucha, el que interpreta, ya no esta. Los ojos de un cadáver no están ciegos, pero aquello que los operaba ya no esta ahí.
Mientras el alma mire solamente hacia afuera, hacia el entorno engañoso de la materia y este satisfecha con los placeres materiales que allí encuentra, se mantendrá alejada del dominio mayor del espíritu. Se ata a si misma a la materia, no pudiendo ver los mayores placeres que están siempre allí en las silenciosas profundidades de su ser. Confirmado en su actitud por sus experiencias en un entorno engañoso, el hombre mortal queda convencido que todas las cosas deseables yacen fuera de si mismo. Concluye que la satisfacción viene de la obtención de las cosas que promueven su bienestar material. Esta es la insensatez del hombre desequilibrado. De cualquier modo, balance es la palabra clave, ya que es igualmente insensato dejar completamente de lado las cosas materiales. El hombre esta hecho de materia terrenal, ya que la intención es que el hombre viva y se exprese en la tierra. También es la intención que el hombre descubra su naturaleza a través de las condiciones y experiencias terrenales.
Sin embargo, la Chispa Divina debe encender al espíritu. No deberá ser asfixiada. El balance es lo ideal, no orientándose ni enteramente hacia dentro ni hacia afuera. El hombre necesita a su cuerpo y no deberá repudiarlo, y si requiere la labor del hombre para preservarlo entonces, ¿no tiene también el hombre derecho a disfrutar de sus placeres? Esto también es simplemente una cuestión de un adecuado balance. El hombre vive en un mar de manifestaciones materiales donde Yo estoy solamente reflejado de forma indirecta, tanto como el alma del hombre esta indirectamente reflejada en su cuerpo. Si un hombre ve solamente con los ojos de su cuerpo, entonces no podrá percibirme, Yo Soy el Dios velado Detrás de la Materia, Yo Soy el Dios del Espíritu.
Aun así existe una visión posible para el hombre, que atraviesa el velo universal, una visión libre de toda oscuridad, una visión no contaminada por las oscuras sombras de los deseos viles o el miedo, de las emociones inestables o los motivos indignos. Es la visión conseguida cuando el hombre desarrolla una nueva facultad, un nuevo sentido. Es una visión interna de esplendor. Una onda de luz espiritual lo tragara, un misterioso poder indescriptible en meras palabras recorre la extensión de su espíritu como una estrella fugaz, dando un súbito destello iluminador que inunda todo su ser interno, su alma, con una gloriosa luz. En su brillo le es otorgada, por un breve momento en el tiempo, la posibilidad de vislumbrar la esplendida visión. El es entonces unido con el corazón viviente del universo por un vínculo que se extiende hasta el infinito. Nada conocido por el hombre, ningún símbolo de su concepción puede expresar la alegría que inunda todo su ser. Puede ser experimentado en la silenciosa tranquilidad del espíritu. Puede romper todos los limites de la restricción, expresándose en un sentimiento de amor irrefrenable que todo lo abarca. Perdido en un inconmensurable mar de contemplación silenciosa, el cuerpo brillara con la radiación de la luz interna, y todo a su alrededor será bañado en un luminoso brillo espiritual. Habiendo estado ya una vez en comunicación divina, estos espíritus despertados conocen una alegría suprema, y ya nunca más caminan a través del velo del dolor mortal. El alma verdaderamente despierta esta más allá de la lujuria carnal y del sufrimiento mortal, su amor es igual para toda Mi creación y así demuestra un amor supremo hacia Mí. Solamente a través de este amor el Me puede conocer en Verdad, Quien y que Soy, y conociéndome en Verdad el participa en todo Mi Ser. Aquellos que buscan unión Conmigo deben primero preparar una morada Para Mi en sus corazones; aquellos que no han sufrido bajo la disciplina del amor y aquellos sin sabiduría no pueden conseguir la unión, no importa cuanto lo intenten. Yo Soy el Dios de la Iluminación.
¿Conoceríais el estado supremo del hombre cuando este ha finalmente alcanzado su objetivo, cuando ha entrado en su herencia de divinidad? Es un estado de gloria que trasciende todo lo concebible por el durante su existencia terrenal. Su conciencia se expande para abrazar todo, todo lo que fue o será. El lo ve todo. El lo sabe todo. El esta en todo y contiene todo. Estas cosas vienen a el a través de poderes infinitos de percepción, y aun así el esta por encima de tales poderes. Esta mas allá de todo y aun así dentro de todo. El esta más allá del reino de la materia, liberado de todas sus restricciones, y aun así no se le niega sus placeres y puede, si así lo desea, manifestarse de nuevo en la materia. Sus pensamientos tienen el poder de la creación. El es uno con la Luz de las Luces, la Luz que trasciende la visión. El toma parte de Mi Sustancia, Mí Hijo en la eternidad, el heredero de la vida eterna. Yo Soy tu Dios, El Padre Del Hombre.

digg it
del.icio.us
Hola!
Desconozco tu país, sexo, intereses o siquiera tu nombre, pero veo que has decidido darle traducción a esta biblia y en eso te has (me he) cruzado en el camino mio (tuyo). Convergemos en tal.
Tal vez tengamos distintos puntos de vista respecto a este escrito, a lo mejor uno religioso o uno superficial, por mero uso poético o espirital de lleno.. en fin, creo que da lo mismo. En cambio, te quería proponer el ayudarte en hacer la traducción del Kolbrin. A mi no me importa publicarlo, sino su contenido, y a su vez, que el mundo se entere del mismo. Te enviaría los capítulos que traduzca y así los publicarías tú. Le daría publicidad a tu Blog para que sea leído.
Espero una pronta respuesta, si aceptas mi colaboración o si te contactarías conmigo. Tienes cómo, mis direcciones están arriba.
Saludos!
Psí Hovno | 2009-09-21 - 03:10:05 GMT 1 #