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El Kolbrin
Textos del Kolbrin traducidos al Castellano.

En este espacio compartire mis traducciones al castellano de ciertos pasajes de una gran coleccion de antiguous textos de sabiduria Egipcios y Celtas que muy probablemente tengan origen en la sabiduria de nuestros ancestros de tiempos prediluvianos. Los textos estan escritos exclusivamente en Ingles y por ende voy traduciendo pasajes cuando la necesidad de compartir cierta de su sabiduria con mis seres queridos lo requiere. Si buscan mas informacion del Kolbrin pueden conseguirla en www.thekolbrin.com.

18/06/2009 GMT 1

La Alegria

theman @ 00:17

La Alegría

¿De dónde viene la tristeza? No de las circunstancias externas, sino de un gusano dentro del corazón. No puede existir sino es por el sustento que obtiene de la propia debilidad de tu espíritu.

Tristeza siempre habrá, ya que La Ley decreta que es esencial para templar el espíritu, pero la tristeza es otro adversario que conquistar y echar fuera. No es algo que se tenga que aceptar con resignación. Los mayores beneficios vienen de levantarse por encima de esta.

Por consiguiente, deja que tu cara brille con alegría, ya que una semblante alegre traerá brillo incluso a las vidas de los afligidos y regocijo incluso a los mas angustiados. La cara triste, reflejando un corazón pesimista, reduce incluso la alegría de los más jóvenes.

Nunca vayas entre los hombres con una cara triste, ya que tal es fácilmente olvidada. Los hombres no se preocupan por una semblante melancólica, sino por aquello que es placentero y fácil de recordar.

Cuando un hombre que fue a una tienda a comprar cebada sale con el ceño fruncido, el hace saber que está disconforme, y aquellos que están esperando su turno culparan al supervisor por equivocar sus cálculos. La gente que lidia con hombres sabios tienen caras alegres.

A pesar de que tus talentos sean tales que no puedas parecer grandioso ante la presencia de otros, puedes acercarte a la grandeza siendo agradable y simpático. Es fácil para un hombre parecer grandioso cuando lo es, pero dificil aparentar ser agradable y simpático cuando no es ninguno de los dos.

El triste aire del abatimiento contamina el puro aire de la vida. La morbosidad entronada en el corazón del débil magnifica sus aflicciones. Agranda la perdida de una aguja a la perdida de una fortuna. Su mente está cargada con insignificancias y por ende no puede dar la debida atención a los asuntos de trascendencia. El corazón del hombre alegre no está deprimido por asuntos de poca relevancia, y se mantiene libre para lidiar con asuntos de mayor importancia.

La tristeza, melancolía y el abatimiento montan encima de los hombros del débil. Consumen su fuerza, su voluntad y su hombría.

La pena y las tribulaciones es lo que le ha tocado al hombre, pero su peso es alivianado si es llevado con alegría. Es bueno pensar cuando la calamidad nos ocurre " ¿ es esto solo una cosa del mal? ¿es en su totalidad algo sin propósito?

El corazón abatido invita la entrada de la cobardía y la crueldad, permite la entrada a aquello que es vil. El corazón que es alegre no tiene lugar para tales cosas.

No seas engañado por la máscara de la piedad cuando esconde la triste cara del hombre melancólico. La cara que es verdaderamente buena, como la semblante del sabio, brilla con la luz reflejada del alma contenta que está dentro. La mayor tristeza y la más insoportable mala fortuna no pueden sofocar su brillo.

En el medio de la aflicción y la tristeza, las cosas, que una vez llenaron el corazón con alegría no todas departen. ¿ por qué entonces, deberían estas ser sacrificadas en el altar de la tristeza? ¿No implica esto exaltar la tristeza mucho por encima de su lugar? ¿ no es tal sacrificio fútil e improductivo de ningún bien?

Nunca la tristeza o la preocupación alivianan la carga de las penas o alteran la fuerza de las circunstancias. Es la alegría, paciencia y fortaleza que aligeran las cargas y suavizan los golpes.

Como el miserable con su oro escondido, el hombre triste abraza su miseria en soledad, el no puede concebir el dejarla departir de su lado. Esta ha llenado su vida, el no tiene amigos, todos se han marchado y lo han dejado para disfrutar de su preciosa tristeza.

La tristeza no es hija del pensamiento, no conoce la razón; rechaza la mano de la amistad y el toque de la compasión; solo busca la compañía de aquellos, que simpatizan con su miseria. La causa no es relevante ya que la tristeza es el fin en sí misma. Remueve la causa y la tristeza sigue allí. La tristeza es un estado interno, no el resultado de circunstancias externas.

¿De dónde proviene la causa de toda la tristeza? ¿ no es del proceso de vivir y del cambio? ¿Entonces no es en sí una futilidad? De la vida no puedes escapar y , ¿ no son todas las cosas y circunstancias constantemente cambiantes? Ya que esta es La Ley.

Por consiguiente, el hombre, que está hecho acorde a La Ley, debe aceptar sus decretos. Su vida está gobernada por su ordenanzas, y de estas no hay ningún escape. La montaña se mantendrá en pie, sin importar cuánto la golpees con tu cabeza.

Acepta alegremente aquello que no puede ser alterado por la tristeza, y entonces, su carga será alivianada. El sol siempre brilla mas para el hombre alegre.

Solo un dolor es realmente digno de simpatía, solo una tristeza profundamente revuelve el corazón, solo una pena es magnificente en su profundidad, y solo una aflicción es realmente genuina, y esta es la del hombre de corazón alegre.

Si tu sabes que el dolor y la mala fortuna van a cruzar tu camino ya que son parte del patrón de la vida, entonces serás sabio si te preparas a ti mismo para cuando los encuentres, pero no es sabio buscarlos. Las herramientas de prueba de la vida nunca son guardadas por demasiado tiempo.

Si eres ignorante de La Ley, no te quejes de aquello de lo cual no tienes conocimiento. Mejor busca entender la naturaleza de La Ley, y de esa forma entenderás el significado de la vida. Aquel que entiende La Ley entiende porque el patrón de la vida es como es, porque es un designio de luz y sombras.

La Ley es inmutable e incuestionable, y nadie más que un tonto despotrica contra aquello que no puede ser alterado. El hombre jamás encontrara contento hasta que aprenda a aceptar La Ley así como ha sido establecida. Esta Gobierna toda la tierra y a su vida, el vivir en armonía con ella es vivir en paz.

Si, en tu debilidad y capricho, encuentras la carga de La ley intolerable, todos tus lamentos y llantos no aligeraran su peso; no harán nada más que añadir a tu tormento. La Ley no concede nada a las debilidades del hombre.

La naturaleza del hombre es tal que está de acuerdo con La Ley, y por ende es antinatural rebelarse en contra de ella, si así lo hace el hombre no conseguirá nada. No conseguirá nada excepto revolver los problemas dentro de sí mismo. ¿No es mejor vivir en paz con el estado natural de las cosas que quebrarte a ti mismo en dos atraves de una fútil rebeldía?

No está en tu naturaleza el sufrir los golpes de la mala fortuna sin ser herido, pero si esta dentro de tu naturaleza y tu deber el hacerles frente como un hombre.

La tristeza por el bien de la tristeza le roba al hombre de su hombría, y el hombre triste no es apto para embarcarse en grandes emprendimientos.

Por lo tanto, no te infrinjas ningún mal a ti mismo, no reduzcas tus habilidades por la indulgencia en las debilidades del espíritu. De estas, nada beneficioso puede ser ganado. Hay suficiente tristeza verdadera y sufrimiento en la tierra para servir su fin.

La vida es un placer para el hombre alegre y una carga para el hombre triste. Una cara contenta es siempre bienvenida, un espíritu alegre alivia la carga de muchos, y un alma contenta no es separada de Dios.

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